Mi alma vaga cada día recorriendo todos los rincones de mi cuerpo. Va de aquí para allá, sube y baja, corre y camina. Un alma tranquila, pero curiosa, a veces desenfrenada, muchas otras la voz de la conciencia.
Mi alma indica, señala, me empuja o hace retroceder. Es permisiva, pero tenaz cuando de decisiones difíciles se trata. Mi alma está sola, tal vez por eso no descansa. Te necesita, donde quiera estés, mi alma te reclama. Sin presión ni volteretas mi alma quiere que vengas. Un ruego, una súplica y espero verte porque mi alma sola ya no puede estar.



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