Aquellos días sombríos, colmados de soledad y silencio quedaron en el olvido desde que llegaste a mi vida. Eres mi luz hacia el infinito, hacia lo bueno, lo increíble, lo fenomenal. Iluminaste el camino para que no pudiera caer. Encendiste cada bombillo para que dejara de temer.




El brillo que irradias en mi me llena, me colma, me eleva. Eres mi luz, mi guía y mi destino. Eres el principio y también el fin. Lo negro se volvió multicolor, lo gris dio un brinco al blanco, lo triste rápidamente se convirtió en alegría. Eres mi luz, mi felicidad y, por siempre, mi todo.
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