Para que haya amor verdadero y eterno deben estar involucrados dos corazones. El compromiso fortalece la relación, alimenta el sentimiento y lo hace crecer sin medida. Luego de esto, nada vence al amor.




El lazo que une a dos corazones de forma sincera es tan puro y fuerte que hace imposible derrotarlo. Nada vence al amor. El amor sale desde las entrañas, desde lo más profundo de cada ser. Se renueva, se reacomoda, se siente con voluntad, a veces sin notarlo. Es magia, una energía por demás indestructible. Solo tienes que creerlo y será tuyo, y es que nada vence al amor.
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