Te quedaste con toda mi respiración, cada suspiro y con mi luz. Me enamoraste sin tocar antes las puertas del corazón, sin pedir permiso, sin contemplación. Hoy te vas sin dar razón y me pregunto dónde quedo yo.




En aquella playa quedaron nuestros besos, las huellas de la pasión y mi promesa de amarte con total entrega sin medida ni condición. Ya no te encuentro, ni siquiera sé en qué mundo estás. No importa si lloro, pido perdón o amor porque no sé dónde quedo yo. Me perdí y sólo me dejaste una oscura soledad, donde a menudo me pregunto: ¿dónde quedo yo?
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