Todos tenemos una y solo una madre. La queremos y a veces la rechazamos. La alejamos, pero siempre reclamamos su presencia, está aquí y quiero que se vaya, no está y deseo que aparezca.
Solo una madre genera tal encuentro de sentimientos, solo mi madre porque es perfecta. Con sus defectos, sus errores, virtudes y fortalezas. Te quiero y nunca lo digo, lo grito en mi silencio pero no llega hasta tus oídos. Te sigo, me escondo, te veo y no dejo de verte. Eres mi madre lo acepto. No hay más que esa, solo una.



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