Desde que me levanto, abro mis ojos, de inmediato pienso en ti. Organizo mis ideas, mi día, mis cosas, pero inevitablemente esa sensación de que termine el día me invade, me recorre cada pensamiento, cada deseo, solo noches de amor quiero sentir.
Porque te veo, porque te tengo, porque soy feliz. Lentamente pasa el sol, imperceptible mueve sus manijas el reloj y yo a punto de desesperación. Quiero correr, gritar o volar, no lo sé; pero en la noche deseo estar. La luna está y tú también. Lo mejor de mi día son las noches de amor.



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