Te has convertido en parte de mi alma, su sostén, su dicha, su otro yo. Supiste entrar, aclarar mis pensamientos, darle un sentido a mi vida, ahuyentar mi sufrimiento. Te acomodaste en el mejor lugar, escogiste un rincón perfecto, eres parte de mi alma.
No temo a tu compañía, me aterra verte partir; adoro tu cobijo, no me imagino en la soledad. Me llenas, me abarcas por completo, estás dentro como un tesoro oculto, sabes lo que haces y sin pena danzas de emoción.
Eres parte de mi alma y contigo he de morir.



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