Sin reproches ni reclamos, te confieso que me llenas de desconsuelo y confusión. Sin arrepentimiento agradezco tu paso por mi vida, me enseñaste muchas cosas y lo disfruté junto contigo.
Aun cuando eres libre te creí parte de mí, tanto delirio y tanto placer, me creí parte de ti. Hoy me apartas, me alejas, quitas tu calor de mi cuerpo; te confieso que mi alma llora y no sé cómo calmar mi sufrir.
Separarnos nunca fue una opción, lo que no vi es la diferencia de camino que llevabas. Queda el silencio y te confieso, hoy muero por ti.



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