Hoy tengo ganas de hablar de mí, quisiera sorprenderte y no sé si lo logre. Quizás ya sospechas, pero igual necesito decirte algo. Te confieso que estoy lleno de pasión por tu esbeltez, tu gracia al caminar, tu ritmo danzante al bailar.
Toda tú eres genial. Te confieso voy a seguirte, a transitar tus riachuelos, a descubrir el final del laberinto. Quiero llenarme de ti y sentir el privilegio de tenerte junto a mí. Te confieso no puedo esperar, el tiempo reclama nuestra presencia. Es ya, es ahora, te digo de mí y te confieso, soy para ti.



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