En un encuentro casual, de esos con los que juega el destino para divertirse, nos vimos, nos conocimos, desde entonces no soy yo, somos dos. Lo que durante largo rato giró en torno a mí, ese día por ese encuentro, se transformó, cambió y ahora eres el centro de mi mundo.
Por las travesuras del destino, yo soy todo por ti. Cada elección, paso, pensamiento y decisión tiene un objetivo, todo por ti. Larga vida pido cada día para lograr mi razón de ser, hacerte feliz. Aunque te confieso, ahora y siempre, todo por ti.



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